jueves, 28 de abril de 2016

Fobias

Las fobias simples más comunes son las relacionadas con:
  • Los animales: insectos de todo tipo, pájaros, perros, gatos, serpientes, arañas...
  • La naturaleza: tormentas, rayos, lluvia...
  • Salud y daño: inyecciones, sangre, sufrir dolor...
  • Situaciones: aviones, autobuses, ascensores, altura, aglomeraciones...
  • Otras
Las fobias aparecen por diferentes motivos:
  1. En la infancia. Interpretas una situación que has vivido como peligrosa y sigues viviendo después con ella. Muchos niños que se han quedado encerrados alguna vez, de adultos tienen claustrofobia.
  2. Vivir una situación traumática, como quedarte encerrado en un ascensor durante horas.
  3. Observando a personas con fobias y de los que aprendiste a dar esa respuesta, como una madre que gritaba de forma descontrolada cada vez que se encontraba con una araña. Tú viste esa respuesta y aprendiste que las arañas son peligrosísimas... si no, ¿por qué tendría tu madre que gritar de esa manera?
  4. La sobreprotección, como que te estén alertando todo el día y advirtiendo del peligro de todo. Hay personas muy sensibles y susceptibles que les cuesta de racionalizar la información que reciben. Todo les afecta en exceso y si les dicen que estamos en un mundo peligroso, lo engrandecen y contemplan con más peligro del que realmente tiene. 
¡Pero estás de suerte!
Como las fobias son patrones de comportamiento adquiridos, es decir, que has aprendido en la infancia o a lo largo de tu vida, en el momento en el que tú lo decidas, puedes desaprender y educarte en cómo te gustaría relacionarte con tu fobia. Tu miedo no viene genéticamente determinado, como el color de los ojos, sino que en un momento determinado lo aprendiste y te lo quedaste para ti. ¡Ay pillín, suéltalo que no es tuyo... y además te está limitando!
No se trata de eliminar la respuesta de miedo. De hecho, hoy estamos vivos porque hemos sido capaces de tener miedo y ansiedad, y éstas emociones nos han permitido luchar y huir de lo que SÍ ERAN AMENZAS REALES... las fieras en las cavernas.
Pero un ratoncito no es un mamut, volar no pone en peligro tu vida, estar en un ascensor no es un lugar en el que te vayas a quedar encerrado de por vida. Así que, en todas esas situaciones dónde el peligro esté más en tu imaginación que en la realidad, trata de poner en práctica estos consejos.
  1. Lo primero es saber que NO ESTÁS LOCO, sólo reaccionas de forma exagerada, y eres consciente de ello.
  2. Empieza por practicar alguna técnica de relajación, como la de Jacobson, que te permitan reducir ese nivel de activación de tu sistema nervioso. Así, llegado el momento de enfrentarnos a la situación, estarás en pelín más tranquilo. Si aprendes a respirar con el diafragma, mejor todavía. Te dejo una técnica para que te la pongas cada noche antes de dormir. No sólo te relajará, sino que tendrás un suelo reparador y profundo.
  3. Ahora es el momento de elaborar una jerarquía de tus miedos. Si tienes miedo a un animalito, elije diez ejemplos y situaciones en las que aparezca ese bicho, como te detallo a continuación. 
  4. a)Ver un ratón de dibujos animados en un cuento.
    b)Ver un ratón de dibujos animados en una serie de dibujos.
    c)Ver un ratoncito blanco e inofensivo en un cuento de niños.
    d)Ver un ratoncito blanco e inofensivo en una serie de televisión.
    e)Ver un ratoncito blanco e inofensivo en un terrario en una tienda de animales.
    Como ves, las situaciones van desde la más inofensiva a la menos.
  5. Ahora trata de visualizar, imaginar, en casa cada una de las cinco situaciones. Imagínate relajado, tranquilo, viendo el ratoncito en el cuento. Trata de relajarte como te he enseñado con la técnica mientras creas las imágenes en el cerebro. Le puedes dedicar a este ejercicio quince minutos al día. Ten paciencia. Llevas toda la vida con tu fobia, no tenemos prisa en eliminarla. Cuando consigas relajarte con esa escena y no pasarlo mal, pasa a la de mayor dificultad. Y así hasta terminar con la lista.

lunes, 25 de abril de 2016

Resilencia

Como el ave fénix, de eso se trata la resiliencia, ser capaz de transformarse ante las dificultades generando cambios positivos. Pasa que cuando nos encontramos ante situaciones inesperadas que consideramos desfavorables perdemos la perspectiva y nos dejamos llevar por la depresión y la frustración.
¿Pero que tal si vivimos esa experiencia como una oportunidad para re-inventarnos?: cambiar de profesión, iniciar ese negocio que siempre se soñó, trasladarse de ciudad, estudiar algo nuevo y diferente, viajar con una mochila a cualquier lugar, liberarse o simplemente VIVIR!.
En algún lugar leí, “las cosas no salen mal, sólo diferente a como esperábamos”, el éxito del resultado está en que seamos capaces de ser objetivos, positivos, creativos y pro-activos. Obviamente son necesarios los momentos de catarsis, llorar, gritar, sentir rabia, dejar fluir esas emociones permiten que no queden represadas en el cuerpo físico, incubándose como enfermedades.
Perder el empleo, terminar una relación sentimental, padecer una enfermedad, son regalos que el Universo nos da para entrar en un tiempo de introspección, de re-encuentro consigo mismo, para disfrutarse y auto-conocerse, para cambiar el rumbo y encontrar cuál es el verdadero propósito de nuestra vida, qué es lo que nos hará felices, tenemos todas las herramientas para serlo, pero nos empeñamos en sufrir, en lamentarnos y buscar culpables de nuestras “desgracias”.
Esta semana pasé por una situación de frustración en la que mi ego se vio bastante afectado, después de un día de reproches y auto-flagelación emocional, entendí que no tenía sentido seguir luchando caprichosamente contra la corriente, que lo más armonioso y saludable para mi mente y cuerpo era dejarme llevar por el fluir de la vida, eso si haciendo la tarea, re-encausando mis proyectos, generando un nuevo plan de acción y sobre todo llenándome de fe y confianza en que el resultado será el más conveniente para mí.
Facundo Cabral decía “De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones”. Tenía razón, cuando vemos la vida de esta manera, pasamos más rápido la página del dolor y el victimismo, y cuando menos lo pensamos estamos viviendo en la absoluta paz del espíritu.
Y ahora un poco de teoría acerca del tema:
Resiliencia: capacidad que tenemos las personas, familias, grupos o comunidades de saber afrontar y sobreponernos a las adversidades saliendo airosos o transformados. Se define también como la capacidad para seguir proyectándose en el futuro a pesar de los acontecimientos desestabilizadores o de condiciones de vida difíciles.
Qué me hace resiliente:
  • Capacidad de aprendizaje
  • Plasticidad o adaptabilidad
  • Creatividad
  • Autoconfianza
  • Orientación al proceso vs resultados: permite disfrutar del viaje
  • Resistencia y aceptación al sufrimiento
  • Perseverancia o tenacidad
  • Dejar fluir
  • Relativizar no dogmatizar
  • Personalidad autotélica: aquella que es capaz de descubrir retos y oportunidades, manteniendo la armonía interior.
  • Conexión espiritual
  • Presencia en el aquí y el ahora
  • No caer en el victimismo
El modelo de aprendizaje de Kolb nos indica un procedimiento a seguir para aplicar la resiliencia, basado en la reflexión de la situación, la puesta en marcha de la creatividad y la acción. Quizás lo único que le cambiaría sería el “¿por qué?” del segundo paso, por un ¿PARA QUÉ?, que motiva a ir hacia el futuro en lugar de desgastarse en las causas de algo que es imposible de cambiar porque pertenece al pasado.
[1] Basado en Seminario ¿Eres resiliente?, Barcelona Activa. A cargo de Cris Bolivar Consulting.

jueves, 21 de abril de 2016

Terapia la silla vacía

SILLA VACÍA
La técnica de la Silla Vacía es una de las herramientas más originales dentro de la Terapia Gestalt. Esta técnica convierte una sesión de psicoterapia en un encuentro vivencial con una situación, elemento o persona, estableciendo un diálogo con dicho elemento o sujeto, y permitiendo así contactar emocionalmente con la propia experiencia e integrarla en la historia de vida.¿Para qué se utiliza esta técnica?La técnica de la silla vacía puede utilizarse para establecer un diálogo con una situación, un aspecto de la propia personalidad, o una persona no disponible.Un acontecimiento traumático puede representar una situación perturbadora en la vida de la persona, de tal modo que inhiba alguna función o bloquee su sano desarrollo y crecimiento personal (Ej.: una violación, un abuso, una agresión  fisica, etc.). Así pues, hablamos de establecer un diálogo con cualquier acontecimiento que haya marcado significativamente y alterado la vida del cliente.
Cuando se proyecta en la silla algún aspecto de la propia personalidad, como por ejemplo una necesidad, una incapacidad o un sentimiento, la persona se encuentra en una dimensión más concreta para manejar y comprender otra dimensión más subjetiva de sí misma. De este modo, lo subjetivo se transforma en tangible, y con ello, comprensible y manejable.Y finalmente, cuando hablamos de establecer un diálogo con una persona no disponible, nos referimos a una persona en torno a quien se ha desarrollado un asunto (presente o pasado) que no se encuentre en la actualidad. No estar disponible puede deberse a varias causas tales como fallecimiento, distanciamiento, separación, abandono, etc.¿Cómo se desarrolla la técnica de la Silla Vacía?Se coloca  físicamente frente al cliente una silla en la cual se desarrollará este procedimiento. Se le pide concentrar toda su atención en la silla e imaginar la figura previamente identificada (Ej.: una persona querida que ha fallecido). La forma cómo se desarrolla este procedimiento cambia dependiendo de aquello que se proyecte en la silla; no es lo mismo trabajar con algún acontecimiento o con alguna persona no disponible, que hacerlo con algún aspecto de la propia personalidad.Con un acontecimiento la experiencia es más narrativa. El cliente recapitula lo sucedido y el terapeuta interviene haciendo énfasis en el sentimiento o la emoción que acompaña la situación descrita, pidiendo paralelamente a la persona que se percate de lo que está sucediendo. De esta forma, la silla actúa a modo de pantalla, donde el cliente focaliza su atención y proyecta su percepción del acontecimiento. Él narra y describe lo sucedido, identifica sus emociones y sentimientos ligados a cada elemento significativo de tal acontecimiento, expresa y libera profundas tensiones internas, establece contacto, y finalmente toma conciencia del significado que ha asignado al acontecimiento y del modo en que éste interfiere en su vida.En cambio, cuando se trabaja en la silla algún aspecto de la propia personalidad, la experiencia se vuelve más interactiva y dialogal. El terapeuta dirige la intervención hacia el momento más intenso emocionalmente para el cliente. El cliente establece contacto y el terapeuta contribuye a maximizarlo.
Cuando en la silla se deposita algún aspecto de la propia personalidad del cliente,éste  tiene la oportunidad de mirarse y examinarse a distancia, “desde fuera”, logrando una impresión más imparcial de sí mismo. Por lo general, se trabaja con aquel aspecto negado o rechazado. La mera ubicación  fisica de la proyección, expone ante los ojos del cliente aquello que no quiere mirar y tanto teme; la persona no únicamente se sienta en frente, también se comunica con aquel aspecto y empatiza con él.Y cuando se pone en la silla a una persona significativa en la vida del cliente que puede no estar disponible por diversas causas, la persona aprende que, si bien, ya no  tiene existencia en la realidad  física, esta persona sí existe en la realidad psicológica. El paciente utiliza su imaginación para rellenar con la presencia de tal persona, el espacio vacío de la silla. El terapeuta le pide primero que lo describa  físicamente para darle fuerza a tal imagen y presencia, dirige la intervención hacia el momento de mayor intensidad emocional, detiene el proceso y facilita la toma de contacto. El cliente se comunica directamente con la persona imaginada en la silla. El terapeuta sigue muy de cerca este dialogo, haciendo énfasis en el presente, en el sentimiento y en el cuerpo del paciente, alentando la expresión de emociones, y fortaleciendo el (darse cuenta).A lo largo de la sesión, existen diversos intercambios de silla. El cliente ocupa tanto la silla donde se ha sentado en el inicio, como la silla que ocupa la proyección. De este modo, él podrá sentir la situación, elemento o persona no disponible que ha proyectado en la silla, y establecer un diálogo. El número de cambios de silla vendrá determinado por la cantidad de diálogo necesario. En ocasiones bastará con un único cambio; otras, se precisará de varios intercambios para facilitar la expresión de emociones y sentimientos
 ¿Cómo termina este  tipo de intervención?Una vez de regreso a la silla original, se pide al cliente que cierre los ojos, imagine esa parte suya proyectada en la silla vacía, la acerque hacia sí mismo y la deposite en algún lugar de su cuerpo (cada parte guarda un sentido simbólico con las necesidades afectivas del cliente).El cierre de la experiencia varía dependiendo de la creatividad y personalidad del terapeuta. Aún así, es necesario que aquello que se proyecta en la silla (Ej. un aspecto concreto de la personalidad) se reintegre de alguna manera en la personalidad total o en la historia de vida del cliente. El objetivo de esta técnica es precisamente la integración.Al finalizar, el terapeuta añade información respecto al modo en cómo la persona puede sentirse después de un procedimiento similar, principalmente para no generar ansiedad innecesaria. Es habitual sentirse raro, triste o extraño los días siguientes a la sesión.¿Cada cuanto se aplica esta técnica?Está técnica se utiliza de manera intermitente, es decir, no se aplica en todas las sesiones, únicamente cuando, según la experiencia, sensibilidad e intuición del terapeuta, puede ser útil para explorar la situación, elemento o sujeto no presente, incrementar la conciencia y facilitar el contacto emocional.

domingo, 17 de abril de 2016

Esquizofrenia

 La esquizofrenia

El término esquizofrenia es una etiqueta bastante amplia no muy útil en la Nueva Medicina Germánica (NMG). La medicina convencional (MC) la define como un grupo de enfermedades mentales o trastornos mentales crónicos. Un trastorno mental es algo relativo porque depende del grupo social de referencia del cual proviene el individuo. Podría tratarse de una diferente forma de razonar, o comportarse, o de ver el mundo físico, forma que es catalogada como una "alteración" por la sociedad en donde vive la persona.

En la NMG se trabaja con cosas concretas, observadas en la realidad, sin hipótesis. El Dr. Hamer habla de una constelación, cuando varios Procesos Biológicos Especiales (SBS) están activos en lados opuestos en el cerebro. Cabe aclarar que esta afirmación tiene algunas consideraciones importante que no vamos a mencionar aquí. 

Una constelación tal trae como consecuencia un cambio en la personalidad de la persona.

Ejemplo, si el individuo tiene activo un SBS en la agmídala palatina derecha, entonces se sabe que él necesita algo muy necesario e intenta obtenerlo. Pero no sabemos de qué tema se trata ni la manera como actuará para resolver su problema.

Pero si tiene activo adicionalmente el colon transverso entonces tenemos una constelación y sabremos cómo cambiará la personalidad del individuo.

Hay varios tipos de constelaciones:

Constelación del tronco encefálico, de la sustancia blanca cerebral,  de los sentidos, motora, de pánico, de jerarquía de reproducción, de territorio, constelaciones femeninas, de relación de pareja, entre otros.

En el caso de una constelación de los sentidos. Los sentidos conscientes están relacionados en la corteza cerebral. Aparte del sentido del equilibrio, tenemos el tacto, el gusto, el olfato, la audición y la visión.

¿Cómo se desarrollan?

En la fase CA de un único SBS la función es disminuida. Se siente menos, se huele menos, se saborea menos, se oye menos y la visión es limitada. Se trata de difuminar las cosas que no son deseadas. 

Con la excepción de la visión que, más que difuminar, busca angostar la visión para que sea más efectiva para alcanzar la meta que obliga la situación de emergencia.

Una constelación visual, es decir dos SBS "Miedo en la nuca" debido a que hay un enemigo perseguidor, muestra un efecto alucinador que nos hace imaginar cosas. Esto podría ser denominado como una percepción sobre-dimensionada, puesto que a veces se ven cosas que no se perciben en la realidad física.

Veamos por ejemplo un constelación de la función olfativa. Si por ejemplo se activa el SBS del olfato izquierdo, entonces la función estará disminuida, pero si se activa el otro lado, entonces aparecerá una alucinación hasta que una de ellas pase a la fase PCL. 

El cerebro almacena la sensación vivida de la alucinación como si fuera un evento físico biológico. De tal manera que el individuo lo vive como real.

Sin la constelación de los sentidos no se puede imaginar, o ver cosas no existentes en el mundo físico. Sin embargo esto no invalida la afirmación de grupos espirituales que relatan de visionarios o profetas que pueden anticipar los eventos que suceden después en el mundo físico.

viernes, 15 de abril de 2016

Diferencia dolor y sufrimiento

Diferencia entre dolor y sufrimiento.

¿Crees que hay alguna diferencia entre dolor emocional y sufrimiento?
Generalmente utilizamos ambas palabras como sinónimos y está bien.

Sin embargo, cuando queremos aprender a manejar dichas emociones, es importante saber que existen algunas diferencias.

El dolor es una emoción negativa, directamente relacionada con un hecho que nos afecta.

Por ejemplo:
Dolor es la tristeza o enojo que sentimos, cuando alguien importante para nosotros hace una fiesta y no nos invita.
También es la tristeza o angustia que sentimos, cuando notamos que estamos envejeciendo.

Si expresáramos nuestro dolor en el primer ejemplo, diríamos:
"Me duele (o estoy triste o enojado) que Pedro no me haya invitado a su fiesta".

El dolor está formado por una emoción, directamente asociada a una situación y puede ser explicado con un pensamiento.
Generalmente después de un periodo de tiempo o de ciertas conductas (quizás una aclaración, una distracción, etc.), el dolor disminuye y se termina.

El dolor sirve para indicar que existe una situación o problema, que requiere ser evaluada o solucionada.
En este caso podría ser que Pedro no es el amigo que yo creo, que esté molesto conmigo, que yo esté cometiendo un error de evaluación, que Pedro tenga una razón válida para no haberme invitado (y si se la pregunto me la va a decir), etc.

El sufrimiento es un dolor emocional, alimentado con toda una serie de pensamientos y emociones negativas, que aumentan su intensidad y duración.

Puede ser un sufrimiento necesario, como el que implica la muerte de un ser querido, que abarca diferentes aspectos, emociones y pensamientos o puede ser un sufrimiento innecesario.

Un ejemplo de sufrimiento innecesario es una mezcla de emociones negativas, pensamientos equivocados y conductas generalmente poco adecuadas, que nos hacen sufrir por largos periodos de tiempo.
Tomando el caso de no haber sido invitado a la fiesta, el enojo con la persona es desproporcionado, nuestra autoestima se puede ver afectada, quizás nos sentimos víctimas o humilladas, podemos alternar entre el enojo y la tristeza, etc.

Probablemente le dejamos de hablar o la agredimos, le empezamos a "ver" defectos o conductas que antes no tomábamos en cuenta, a hacer cosas que posiblemente le molestan y que provoca respuestas desagradables hacia nosotros y el así, sufrimiento crece y se alimenta a sí mismo.
Y este enojo y resentimiento nos puede durar meses y en ocasiones hasta años.

Probablemente estas emociones estarían alimentadas por pensamientos como: "Claro, yo siempre lo tomo en cuenta, pero él es un desagradecido."
"Se siente superior a mi, por eso no me invito."
"Todos se van a burlar de mi."
"La gente siempre me rechaza."
"No soy importante para nadie."
"Nunca me van a invitar."
"Yo les voy a demostrar lo que valgo".
Etc.

 ¿Qué hacer?

¿Qué necesitas para manejar el dolor y el sufrimiento?

1.- En primer lugar, tienes que estar convencido de que estas sufriendo y de que quieres dejar de hacerlo, aunque al principio esto implique que te va a doler, quizás más.

Tal vez te suena paradójico, pero es como ir a que te operen porque te duele el estómago, por un ataque de apendicitis.
Para quitarte el dolor, te tienen que operar y te va a doler y vas a estar muy molesto varios días.
Lo mismo es cuando trabajas para manejar el dolor.

2.- Es importante que aceptes tus emociones.
Uno de los grandes obstáculos que nos impide manejar el dolor y el sufrimiento es la tendencia que tenemos a negar nuestros sentimientos.

Aceptar no es resignarse o rendirse.
La aceptación es activa, me lleva a actuar y la resignación es pasiva, me mantiene en donde estoy, porque pienso que ya no hay nada que hacer.
Aceptar es comprender que lo que sucede, independientemente de que me guste o no, es debido a una relación causa-efecto o a las leyes que rigen el universo, por lo que las cosas sucedieron porque tenían que suceder.

Es reconocer que en este momento esto es lo que es, sin calificarlo como bueno o malo, justo o injusto ni pensar si debería o no debería haber sucedido, es lo que es, es lo que sucedió o lo que soy en este momento.
Pero si hay un cambio, los resultados pueden cambiar.

3.- Para manejar el dolor o el sufrimiento, tenemos que conocerlo y para eso, tenemos que sentirlo.
Cuando vivas una situación dolorosa, siente el dolor, para que puedas identificarlo claramente y si son varias emociones, para que puedas irlas separando.
No trates de disminuirlo, justificarlo o anestesiarlo con medicinas, actividades, alcohol, comida, etc.

Trata de percibir en que partes del cuerpo lo sientes y cómo lo sientes.
Cuáles son las sensaciones físicas.
Curar el dolor emocional, al igual que curar el dolor físico, duele, pero si no limpias una herida física está se infecta y duele más, lo mismo sucede con el dolor emocional.

4.-Permite que salgan tus sentimientos.
Escribe, pinta, baila, háblalo con alguien (siempre y cuando sea una persona capacitada para ayudarte), llora, golpea un cojín, háblale a un retrato, etc.
El segundo paso es ver que hay atrás del dolor o del sufrimiento.

Pregúntate:
¿Qué es lo que me duele (enoja, molesta, da tristeza, etc.)?
¿Es lo que ........ me hizo?
¿Cómo lo estoy interpretando?
¿Qué pienso de esa persona y qué pienso de mi?
¿Es por qué no se cumplieron mis expectativas? ¿Me siento amenazado, traicionado, etc.?
¿Por qué?
Analiza todas las posibles causas de tu dolor o sufrimiento.

5.-Cuando trabajes con el sufrimiento, trata de separar las diferentes emociones que lo componen.
Hazlo por escrito.
Te puedes ayudar observando tus conductas y escuchando lo que la gente te dice.
Califica del 1 al 10 la intensidad de cada emoción y luego compara con la situación para ver si la intensidad de esa emoción es congruente con lo que sucedió.

Por ejemplo:
Calificaste tu enojo con un 10.
Realmente el que no te haya invitado vale la pena un 10.
¿Es tan importante como la situación que más te ha enojado en toda tu vida?

6.-Revisa que pensamientos están asociados a cada emoción y ve si no son pensamientos negativos, equivocados, etc.
Analiza en donde y cómo aprendiste a pensar y sentir así y ve qué diferencias hay entre la persona que eres en estos momentos y el niño que eras cuando lo aprendiste.
¿Crees que es lógico y necesario que reacciones igual?
Recuerda que ese pequeño no tenía ni la capacidad de pensar y analizar que tienes tú, ni ninguna de las herramientas que tienes, como adulto, para relacionarte y resolver tus problemas.

7.-Analiza en donde y cómo aprendiste a pensar y sentir así y ve qué diferencias hay entre la persona que eres en estos momentos y el niño que eras cuando lo aprendiste.
¿Crees que es lógico y necesario que reacciones igual?
Recuerda que ese pequeño no tenía ni la capacidad de pensar y analizar que tienes tú, ni ninguna de las herramientas que tienes, como adulto, para relacionarte y resolver tus problemas.

8.-No te causes un daño innecesario.
No permitas que el pesimismo, la culpa, un estilo de pensamiento equivocado, la depresión, etc., aumentes tu sufrimiento innecesariamente.

lunes, 11 de abril de 2016

Las faces de la enfermedad según Hamer

Características y síntomas de cada fase
Órganos para atrapar, digerir y expulsar bocados. Incluyendo bocados sólidos, auditivos, visuales, aéreos y líquidos. El dinero también es un "bocado" en la vida moderna.
Los conflictos asociados a los requerimientos nutricionales están vinculados con el aparato digestivo. Los comportamientos de asimilar y eliminar los nutrientes (o recursos) adquieren un sentido simbólico, y no sólo tienen que ver con la comida, sino que también se refieren a objetos propios de la conducta humana. Por ejemplo: un puesto de trabajo, un juguete, una herencia, una casa.
En el nivel orgánico la válvula ileocecal es el punto de inflexión entre la asimilación y la eliminación. En el sistema nervioso los centros de regulación correspondientes a estos dos tipos de comportamiento se diferencian en dos áreas dentro del Tronco Cerebral: el área de asimilación se localiza alrededor del IV ventrículo, en su parte derecha, y el área de eliminación en la parte izquierda.
Sentir emotivo de la activación (conflicto o shock biológico):
Arcaicos y básicos de supervivencia: respiración, alimentación, reproducción.
Necesidad de absorber (atrapar) o de expulsar (eliminar) un bocado.
Parte derecha: absorber (atrapar).
Parte izquierda: eliminar (expulsar).
Fase de Conflicto Activo (CA), Simpaticotonía:
Aumento inmediato de la función.
Proliferación celular, formación de tumores adenocarcinomas.
Multiplicación de hongos y micobacterias a partir del DHS.
Fase del sentido Biológico del SBS.
Fase de Solución del Conflicto (PclA), Vagotonía: 
Caída drástica de la función.
Reducción celular caseosa, desde el centro del tumor hacia la periferia.
Acción de microbios (hongos y micobacterias).
Fiebre, inflamación, dolor.
Temperatura máxima: 37.2 grados regular.
Duración: máximo 3 semanas.
Epicrisis: 
Agudización
, frío interior intenso, náuseas, diarreas, vómitos, salivación, dolor, cólicos, sangrado.
Duración: máximo 4 horas.
Fase de Solución del Conflicto (PclB), Vagotonía: 
Reducción celular caseosa o encapsulamiento, normalización de la función, sudores nocturnos.
Eutonía:
Restos cicatriciales calcificados de Tbc, cavernas, quistes líquidos. Encapsulamiento de tumores, nódulos y quistes.

Tiroides sus conflictos

Tiroides
Focos de Hamer 3 y 24 en Tronco Cerebral.
Función: regula el metabolismo del cuerpo, es productora de proteínas y regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas. 
Sentir emotivo de la activación (conflicto o shock biológico): no poder conseguir la presa, atrapar un bocado, por no ser el individuo lo suficientemente rápido.
Fase Activa: Adenocarcinoma compacto en coliflor, cualidad secretora. El considerado estruma compacto con hipertiroidismo o toxicosis tiroidea (morbo de Basedow). Es más frecuente en mujeres.
Fase Pcl: en la mayoría de casos: tumor encapsulado porque no encuentran acceso a hongos o micobacterias (precisa cirugía). En muy raros casos se caseifica, lo que sería un decurso biológico normal. Si hay caseificación total: enfermedad de Hashimoto por hipotiroidismo. El hipotiroidismo se produce cuando se pierde el tejido funcional de la tiroides, recidivas crónicas: pérdida final de la glándula.
La tiroides y la próstata son los dos únicos órganos endodérmicos donde en muy raros casos ocurre la caseificación. Normalmente el tumor se encapsula y se forma un fibroadenoma, raramente se forman quistes líquidos.
La mayoría de las personas tienen nódulos en la tiroides y es completamente normal y no hay peligro para la vida. 
Endodermo Tronco Cerebral Nueva Medicina Germanica Hamer Organos Cuello Timo
Endodermo Tronco Cerebral Nueva Medicina Germanica Hamer Organos Cuello Tiroides
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